Acerca de Vinodelfin
Vinodelfin se destapó en 2006 (después de varios años de carrera y proyectos) como una banda de pop rock capaz de combinar de manera original las sonoridades contemporáneas con una actitud independiente que abraza sus propias raíces e influencias sin complejos. Ajenos a cualquier moda, estos supervivientes de la música encuentran en su propio universo una base de exploración única que sin duda abre una brecha para el pop en castellano.
Marcos Andrés (voz y guitarra) en su querencia por la música tradicional del sur, Fluren Ferrer (teclados) en su estudio, quasi laboratorio, donde comparte con muchas bandas amigas (Sidonie, Elefantes o Love of Lesbian) nuevas posibilidades dentro del pop rock. Pablo (bajo) y Mati (batería) abren otra amplia paleta musical al hilo de Soda Stereo y Ceratti en solitario, mientras que Alberto González (guitarra) indaga en la actual música británica liderada por Coldplay.
Con todo, llega ahora su momento. “Seres Únicos” (Warner ’09) es un pulido y hermoso trabajo discográfico con el que Vinodelfin encajan todas las piezas en un perfecto mosaico musical. Un ejercicio de estilo que contiene verdaderas gemas de pop avantgarde como “Caballo Soy” o “Reconocer”, donde encontramos bases rítmicas casi tribales, -muy en la línea de sus idolatrados Radiohead- con la particularidad (y genialidad) de acompañarla por una melodía vocal aflamencada. Todo además, aderezado siempre con letras que podrían resultar perfectamente extractos de un poemario. En directo, curtidos ya en mil batallas, lidian por igual en salas acústicas que en grandes recintos, resultando siempre un concierto que aborda lo íntimo desde la épica más emocionante.
Escuchar “Seres Únicos” es descubrir la constante en Vinodelfin, que no es otra que la búsqueda del equilibrio, de sus diversos orígenes, influencias y cualidades… ó como se diría entre algunos autores de la Generación del 27, un equilibrio entre la concepción romántica del arte -arrebato e inspiración- y la concepción clásica – esfuerzo riguroso, disciplina, perfección-, entre la pureza estética y la autenticidad humana, entre el arte para minorías y mayoría, entre lo universal y lo español.
Tal vez ahí resida la clave para mantenerse como adalides en el camino que separa el mainstream y la música independiente.